16 de enero, 2015
Artículo indiespensable
Indiespensable
Editorial: Nueve elefantes

«Love. Fall in love and stay in love. Write only what you love, and love what you write. The key word is love. You have to get up in the morning and write something you love, something to live for.»

Ray Bradbury

¿Alguna vez han estado tan liados con algo a tal punto que se les ha olvidado algo de verdadera importancia? ¿Qué sensación, eh? Pues a nosotros se nos olvidó nuestro aniversario, demonios. Cómo no andaremos para que se nos llegue a olvidar nuestro segundo retrato anual. Pasó como en los conciertos, que en tanto uno siga adelante como si no pasara nada apenas se nota el patinazo.

Con dichos precedentes comienza un nuevo año en indie-o-rama. No nos vamos a poner reiterativos con respecto a lo que se está moviendo entre bambalinas (lo importante queda dicho arriba, y acaso en la entrada de propósitos de año nuevo) ni tampoco precisamos recalcar que este arranque de año pinta comparativamente difícil, y por ende menos numeroso en cuanto a contenido. Por fortuna andamos más que ocupados, pero tampoco la situación es nueva. La única diferencia, que llegó la hora de hablar de… EL ELEFANTEeeEeEE (léase con voz de trailer de sci-fi pulp).

Queridos lectores y lectoras, quizás han notado que en los últimos tiempos —y sin decir ni pío, la verdad sea dicha— hemos pasado de publicar cinco artículos semanales, a hacer lo propio con tan sólo tres artículos (más el bonus del Diario del Desarrollador). En no pocas ocasiones algunos de esos tres días también han fallado, en cuyo caso contamos con tan sólo dos artículos. Pero sucede que en esta casa siempre hemos tenido claro dos compromisos: uno que atañe a nuestra integridad y al respeto de nuestro propio desvarío sobre todo lo demás, y otro con respecto a la claridad y sinceridad con las que nos dirigimos a ustedes. Este es el motivo de esta editorial. Como acertadamente señala nuestro Alberto, «transparencia ante todo. A fuegote.» ¿Nos dejan sincerarnos, entonces? Llegó un momento en indie-o-rama en que quedó en evidencia que la vida no nos daba para más. En reunión de editores preferimos sacrificar la cantidad, en favor de mantener la calidad y las ganas. El resultado, creemos, ha sido muy positivo. En este devenir nos hemos encontrado a nosotros mismos y a nuestro estilo, y la calidad del contenido no ha hecho más que crecer. Sin embargo, todo tiene un precio, y en nuestro caso ha sido un evidente sobreesfuerzo en esta carrera de obstáculos.

Este editorial ha sido escrito como gesto de auto reconciliación, y publicado con la intención de mantener ese compromiso con ustedes, que son los que nos están acompañando desde que pusimos en marcha los primeros pasitos de esta cosa tan loca. Es fascinante comprobar cómo el staff de esta casa está cada vez más implicado en la creación de videojuegos, sea participando directamente en el desarrollo o en cualquiera de las muchas tareas, digamos, «periféricas» que un juego requiere. Los que no viven de ello, los hacen en su tiempo libre; y del resto, por suerte tienen otros trabajos u ocupaciones absorbentes, que han incidido de manera muy potente en el día a día de nuestro querido y exigente sitio. A todos nos toca aceptar que el ritmo de la web ha de ser el que permitan nuestras circunstancias, empleos, movidas y/o hijos, sin exigencias. Por otra parte, aprovechando esta oportunidad de reflexionar y de introducir necesarios cambios, hemos retocado un poco nuestro «acerca de indie-o-rama» con la intención de optimizar un poco más el tiempo que dedicamos al correo de la web (cada vez más abundante), y de ofrecer una mejor panorámica de cuanto aquí se cuece a todo nuevo visitante que vaya a dar a esta, su casa.

Por último, no se nos asusten si lo que se están temiendo es un cierre. No les culpamos por pensarlo, claro. Somos conscientes de la maldición del ciclo de vida de los blogs: Un día comienzan a faltar entradas. Poco después el pulso se va espaciando cada vez más, con largos periodos en blanco salpicados de entusiastas entradas de tal o cual tema. Con ilusiones renovadas (o fingidas) se lanza un llamamiento a articulistas invitados, que mantienen las formas hasta que, la realidad termina por ganar, y cae el telón. Kaputt. Y nada tiene de dramático, oigan; las publicaciones son otras formas de vida que nacen, crecen y mueren, a veces hasta reproduciéndose en el camino. No obstante, lo llevamos demostrando desde que indie-o-rama abrió sus puertas: lo nuestro no es un blog al uso, ni tampoco es un magazine (como afirma ser). Por eso nos vamos a dar el lujo de incumplir el ciclo. Aunque hemos rehusado buscar activamente un recambio para nuestras plumas de baja, seguimos abiertos a las colaboraciones especializadas, y quién sabe lo que puede pasar si en uno de esos intercambios de cartas surge el amor.

Y eso, qué podemos añadir nosotros que no haya dicho ya el genio de Ray Bradbury. Escribimos porque queremos escribir, como punto de partida, medio y objetivo. Amamos lo que hacemos. Seguimos.

Acerca de indie-o-rama All Stars


indie-o-rama reúne a todo un conjunto de devora-libros y abrazafarolas todoterreno.

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