03 de septiembre, 2013
Especial PAX Prime 2013
Especial PAX Prime 2013
Artículo indiespensable
Indiespensable
Especial PAX Prime 2013 — Like a girl: Princes & trolls
Especial PAX Prime 2013 — Like a girl: Princes & trolls

Phil Fish llevaba en Twitter una labor a cabo que he visto muy pocas veces. En una serie de tweets que me parecieron magistrales, ponía en cuestión tanto las barreras raciales como de género en la industria del videojuego. En el último tweet al respecto preguntaba quién conocía a alguna mujer negra que trabajase en los videojuegos. Quizá empezar hablando de Phil Fish en un artículo creado ad hoc sobre la cuestión de género en la comunidad gamer, a partir de la charla «You game like a girl: Tales of trolls & white knights» en la PAX Prime 2013, sea un poco falocéntrico, pero todo tiene su porqué.

Me gusta especialmente la cuestión sobre la representación de género en los videojuegos y todo lo que ello conlleva porque es un termómetro perfecto para saber cuánto hemos avanzado como jugadores y creadores, pero también como sociedad. Desde fuera, y sin haber visto una charla o leer un artículo, al hombre medio puede parecerle una exageración darle tantas vueltas como se le han dado en el último par de años. También puede parecerle que solo es un grupo de mujeres intentando llamar la atención, que se reúnen en una esquina para llorar sus penas y dar lastima. Incluso, y esto se advierte en el fondo, se llegan a sentir atacados por un comunidad que está cambiando a una velocidad mayor de la que pueden asimilar. Porque la comunidad no está grabada en piedra, es un ser vivo mutable y mortal.

A quien haya visto la charla o más adelante lea algún artículo al respecto puede parecerle que ha sido del todo superficial, epidérmica. Se trataron tres temas, muy de puntillas, sin llegar a profundizar. Y es que resumir todos los cambios sociales y mentales en una hora es bien complicado.

Sin embargo, y como ya he dicho, lo interesante no es tan solo ver cómo se trata a la mujer en la industria, en la ficción y en la comunidad, sino cómo a través de esta visión podemos llegar a tocar otros muchos palos: ¿acaso se escucha a las minorías en los videojuegos? ¿Cuánta diversidad real hay en estas obras de ficción interactiva? Fish también ponía la punta a ello en la serie de tweets antes mencionados: «nombradme un desarrollador de videojuegos negro».

El primer tema a tratar fue similar: representación de la mujer en la industria y en el videojuego. Mientras que el 45% del público de videojuegos es femenino, las mujeres que trabajan en ellos solo representa entre el 7 y el 10%. La falta de diversidad es un lastre en cualquier industria cultural. Comentaba Ashly Burch, escritora, comediante, actriz y voz y cara de Tiny Tina en Borderlands 2 (2K Games, 2012), como en Dragon Age se crearon diversos grupos con gente muy variada a la hora de su desarrollo, lo cual ayudaba a dotar de diversos enfoques al juego.

Al jugador medio, el jugador que hace que la industria mueva millones (la parte donde se mueven millones, al menos), no le interesa la diversidad. Resaltaba Iris Explosion (best name ever), educadora sexual, nerdlesque, performance y freelance, que al final lo que tenemos es una serie de juegos de tíos pegando tiros por un pasillo a otros tíos, hordas de alienígenas o zombies. ¿De verdad es eso lo que queremos? La cuestión de género deja entrever, además, un problema acomodaticio en la industria: el jugador no quiere madurar y las grandes compañías no pretenden que lo haga.

She has no friends, by Pixels Mil

Ilustración «She has no friends» cortesía de Pixels Mil.

Pero Shoshana Kessock, diseñadora y CEO de Phoenix Outlaw Productions, decía al terminar:

Odia al juego, no al jugador.

La industria crea un establishment, un procedimiento, de cara a esta situación. Si bien el jugador acaba aceptándola como inalterable, es también trabajo nuestro alterarla. Atrás quedan los años donde la comunidad se distinguía por ser ese niño gordo de gafas que se sentaba a oscuras delante del televisor para jugar sin salir de casa.

La situación se ha estabilizado desde entonces. Hemos dejado de ser el niño gordo de las gafas. O casi. A partir de la idea de la fake nerd girl, se demuestra que este prejuicio no está del todo erradicado. Esos hombres que creen que una mujer solo le interesan los videojuegos, o todo lo que envuelva el termino nerd , por pura moda. Por llamar la atención. Así, la mujer debe demostrar sus conocimientos y probar al resto que su hobby es tan real como el hobby del tipo de al lado. Ashly Burch hablaba de la presión a la que una se somete en estos casos.

Esto es contraproducente por los motivos que ya habiamos comentado antes: la diversidad es siempre un valor añadido que enriquece tanto un producto como una comunidad. La no aceptación de una nueva voz, una nueva perspectiva, solo se puede contemplar como una perdida. Todo porque el niño gordo de las gafas desconfía del que es distinto a él y que, además, pretende cambiarle su juguete.

Para algunos pueda parecer que el cambio no tiene por qué ser necesariamente bueno. Pero, como en todo, es inevitable. Pretender una industria inamovible, mirando hacia otro lado o menospreciándola, tan solo es un flaco favor. Después de todo, nosotros somos la comunidad.

El último tema que trataron fue el acoso en los entornos virtuales. Y, otra vez, vuelve a ser un problema general, no tan solo de mujeres. Todos hemos sido víctimas de los trolls. Esto debe ser tratado y corregido. Después de todo, los mismos que sufren el acoso son una mayoría frente a los trolls y forma parte de esa comunidad donde los trolls emergen. Pero, como tantos otros temas, estamos en plena transición, aún debatiendo formas y maneras de enfrentarnos a ello.

Se puede tachar la charla, o simplemente todo el debate de género, de simplista, manipuladora o pura lógica circular (escribo esto una hora después de la charla y he leído ya unos cuantos tweets por el estilo, por no hablar de todos los comentarios agresivos durante la retransmisión de twitch tv). Sin embargo, es un tema que debemos tratar. Que está enfrente de nuestras narices. Ignorarlo o infravalorarlo porque nos parece una exageración, porque esto son videojuegos y no es para tanto, tan solo sirve para que desde fuera se nos siga viendo como un grupo de niños gordos con gafas.

Acerca de Diego Freire


Pequeño burgués posmoderno, cuyos placeres poco culpables son las películas de hostias con machos alfa, las novelas pulp con mujeres ligeras de ropa y quedarse en casa mientras la gente va a conciertos. Podéis leer más desvaríos del muchacho en su portfolio.

10 comentarios
  • Zaraphiston

    ¿Que este debate es necesario y sano? Por supuesto, soy el primero en decirlo. ¿Que es muy fácil que se salga de madre? También.

    Porque a mí me vas soltando clones del Doom cada seis meses y yo tan contento. Y, aunque entiendo que no toda la industria debe ser así, tampoco debe ser madura ni adulta en su totalidad. Es una industria de entretenimiento, ante todo, y necesita también su sector descerebrado e infantil. Porque a veces sólo quieres arrancar un juego y volar sesos alienígenas sin precuparte de nada más. Cuando quiera una historia adulta ya leeré algo de Faulkner, cuando juego quiero entretenimiento sencillo, sin pretensiones de ser nada más que eso y, sobre todo, no perpetrado por alguien acomplejado por ello.

    No todo ha de ser Los Soprano. A mí dame Stargate SG-1 y llámame tonto.

    • Kyuni

      A mi me gusta un Serious Sam más que a un tonto una piruleta. Pero no hablo de gustos personales, si no de una industria que saca un Call of Duty cada año porque es lo cómodo. ¿Qué aportan los CoD al videojuego? Prefiero un Bulletstorm o un Vanquish, que tienen una consciencia de fondo (llámalo un ente autoral, llámalo X), a un CoD que se hace en maquinas de montaje. Esa es la parte acomodaticia.

      Madurar es asumir esto. El lenguaje de cada género, del propio medio y reflexionar sobre ello cada vez que te pones a crear. Decir que un Doom es “entretenimiento sencillo” me parece minusvalorar al Doom. Hay un complejo mayor ahí. Esa postura de “los videojuegos no son para tanto, son solo entretenimiento, no le hagamos mucho caso” me parece una falta de amor propio tremenda por un medio que puede hacer cosas más impresionantes que Michael Bay lleno de anfetas. Pero que también puede tocar la patata más fuerte que un drama de Haneke. Y compararlo con el cine me parece otro gran defecto que tenemos todos porque también estamos acomplejados de que los videojuegos aun se vean como cosas de adolescentes.

      Que conste que el cine, por seguir con la comparación, paspor la misma fase en sus primeros años. Era un espectaculo circense para el pueblo llano.

      Debemos madurar para no estar defendiendo a los videojuegos cada dos por tres delante de gente profana. Por eso me parece muy interesante el debate de género, porque plantea problemas de fondo que nos atañen a todos. Y comprendo tu punto de videojuego como industria de evasión, pero me interesa más analizarlal nivel de una novela, una película, una canción o un poema. Cualquier capítulo de Stargate puede ser visto y analizado como cualquiera de Los Soprano. Es un poco naif creer lo contrario.

      • Zaraphiston

        Doom es entretenimiento sencillo. Adoro ese juego con toda mi alma (tío, mi avatar es la versión del Doom 3 del Revenant XDDD), pero buscarle tres pies al gato no tiene sentido: es avanzar del punto A al B matando todo lo que te encuentres enmedio, con esa filosofía fue creado y no hay más cera que la que arde. Y ese entretenimiento ligero es el que jamás debe abandonar esta industria mientras se buscan otro tipo de cosas, ideas o historias.

        Y los videojuegos no necesitan ser defendidos ante nadie como el cine, la literatura o la música tampoco lo necesitan. Llevo toda mi vida escuchando lo de “¿a ti te gusta eso?” cuando hablo de mis hobbies y he llegado a la conclusión de que no necesito ni sentirme acomplejado por mis gustos ni dar explicaciones: sí, me gusta, me gusta mucho y por múltiples motivos que no voy a enumerar porque ni tengo tiempo ni a ti, si has sido capaz de preguntar eso, te interesa escucharlos. Me pasó con el rock, me pasó con la literatura de género, me pasó con el cine también de género y me pasó con los videojuegos, y he decidido que no estoy para tonterías.

        Ya te digo que ambas posturas son complementarias, la que busca una madurez en la industria con la que sigue disfrutando de la falta de ella. Lo que yo digo es que no hay que volverse locos y no intentar que todo sea igual. Que precisamente en esta página hemos hablado muchas veces de entretenimiento mucho más adulto que el que se suele ver en la industria, y que igual que Fish preguntaba si conocíamos algún desarrollador negro yo pregunto: ¿se menciona algún indie cuando se habla de madurez en la industria, teniendo por ahí cosas como Dear Esther? Me sorprendería que se hiciera. Pero, igual que te sale un Mad Men de vez en cuando entre tanta televisión que enseña niñas de catorce años embarazadas, también hay Braids entre tanto Call of Duty. Y tan necesario es un tipo de entretenimiento como otro, no es necesario quitar uno para poner otro.

        P.D.: SG-1 es cifi pulpera como la que más. El tema es que creer que es mala por ser menos profunda, tener menos capas o contar historias más sencillas que Los Soprano, o creer que es inferior a ésta, es un error muy gordo. Son formas distintas de contar historias, una con unas pretensiones y otra con otras.

        • Kyuni

          Creo que estamos más o menos de acuerdo pero nos falla la comunicación y que este tema tiene muchas aristas, también.

          La industria sigue sintiéndose acomplejada. Tenemos que hacer Heavy Rain y que venga el pesado de David Cage a decir “no es un videojuego, es una experiencia extrasensorial con muchas capas de narración y personajes complejos”. ¡Pero es que eso también lo es Mario Bros, si nos ponemos tontos! No hablo de tus gustos ni que tengas que defenderlos delante de nadie, que ya somos bastante mayorcitos para esas tonterías. Estamos hablando del jugador medio (y odio decirlo así) que es el que mueve la industria. La que organiza los E3, la de la pasta de verdad, no Dear Esther. Esos gallitos que conocemos tu y yo que juegan al CoD y al fifa y se parte con ElRubius. Esa gente tiene un complejo tremendo dentro. Y son los que solo quieren juegos bien mascaditos que sean bien simples. Y tu y yo también sabemos que nos gusta la variedad ¡faltaría más! Un Super Mario viene de puta madre de vez en cuando. Pero lo sabemos tu y yo y no lo sabe la industria que sigue vendiendo a esa gente y a ti y a mi nos venden cositas, pero puntuales. O quizá empatamos con esos tipos con juegos con Titanfall que me flipa todo en él. Pero para conseguir algo tan maduro para el medio como un Dishonored la de mierda que hemos visto.

          Este debate me interesa mucho. Porque tu y yo tenemos muy interiorizado nuestros gustos, por eso estamos escribiendo esto. Pero no hablamos de tu y yo, sino de una comunidad enorme que aun tiene mucho que avanzar. Una comunidad que también formamos tu y yo.

          PD: Luego está la movida de que a mi me encanta analizarlo todo. Me resulta divertido y grato. Pero eso ya son manías personales.

          • Zaraphiston

            Lo del jugador medio no va a cambiar. Igual que no ha cambiado el espectador medio que disfruta con Aida mientras cancelan Firefly, el que revienta la taquilla de Dark Knight Returns mientras Dredd recupera la inversión en el mercado doméstico o el que compra Cincuenta Sombras de Grey mientras se dejan sagas colgadas a la mitad porque no las compra la gente suficiente.

            A lo que me refiero es que eso pasa en cualquier manifestación artística, siempre hay un elevadísimo porcentaje de gente que va al consumo rápido, masivo y de fácil digestión mientras que los que buscamos algo más somos un nicho. Y pensar que eso va a cambiar, o intentarlo, que es peor, es fallar mucho el blanco. No hay que cambiar nada, hay que procurar que los nichos (que no significan “pequeño” o “menor”) tengan la calidad que buscan. Yo hace mucho, y cada vez más, que estoy alejado del mainstream y de los AAAs porque no me dan lo que busco, y he encontrado en el indie, los juegos de autor y juegos comerciales pero de presupuesto modesto (XCOM, por ejemplo) lo que no me da un Call of Duty.

            Ni el jugador medio quiere cambiar sus gustos ni nadie lo va a conseguir. Apuntar a ese segmento es el mismo error que cometieron docenas de MMOs que quisieron robarle usuarios al WoW: se ahostiaron vivos. En cambio, Guild Wars 2, el primer MMO en muchos años que no quiere clonar al WoW, tiene una salud de hierro precisamente por entender que no hay que reeducar al jugador medio, sino darle opciones de calidad al que no quiere ser un jugador medio.

          • Kyuni

            Me parece una visión muy pesimista, esa. La BBC (aquí ya estamos hablando beyond los videojuegos, así que cito la BBC porque sí) nació con el empeñó de educar a ese espectador medio. Programas de calidad en máxima audiencia. Hacer buenos los programas que le gustaba a todo el mundo. La idea era acostumbrar al público a ello. No suponer que son una masa homogénea de gente sin un poco de sentimiento artístico. Y me gusta pensar un poco así. Hoy en día es mucho más fácil pasar de ese jugador medio (que todos hemos sido en algún momento) a alguien que sepa decidir qué quiere y por qué lo quiere. Quizá es predicar en el desierto y los números juegan completamente en mi contra. Pero la crítica me parece necesaria, constantemente, aunque sea dar cabezazos contra un muro. Quizá sea una ingenuidad, pero pensar que todo es inamovible me pone muy nervioso.

          • Zaraphiston

            Oh, a mí no. Es decir, a mí YA no. Antes sí, pero cuando me di cuenta de que era inútil intentar echar margaritas a los cerdos lo dejé por imposible y empecé a disfrutar de mi pequeño nicho de mercado sin mirar atrás. Soy mucho más feliz desde entonces. :D

          • Kyuni

            Yo es que soy un jovenzuelo idealista. Aun me queda mucho para MADURAR (JA, ya lo dejo aquí)

          • Mith

            Respetando muchísimo lo escrito por el autor, yo estoy más del lado pesimista de Zaraphiston, y creo que aquí está la clave:

            “A lo que me refiero es que eso pasa en cualquier manifestación
            artística, siempre hay un elevadísimo porcentaje de gente que va al consumo rápido, masivo y de fácil digestión mientras que los que buscamos algo más somos un nicho. Y pensar que eso va a cambiar, o intentarlo, que es peor, es fallar mucho el blanco. No hay que cambiar nada, hay que procurar que los nichos (que no significan “pequeño” o “menor”) tengan la calidad que buscan. Yo hace mucho, y cada vez más, que estoy alejado del mainstream y de los AAAs porque no me dan lo que busco, y he encontrado en el indie, los juegos de autor y juegos comerciales pero de presupuesto modesto (XCOM, por ejemplo) lo que no me da un Call of Duty.”

            Es bueno que haya mercancía barata y asequible, es bueno que haya un McDonalds siempre ahí. Porque a veces incluso los que buscamos algo distinto en algunas facetas acabamos en el McAuto en esas noches de madrugada buscando una estafa rápida pero inmediata. Pero pensar que la mayoría no va a buscar generalmente McDonalds me parece excesivamente ingenuo. Cuando habitemos Marte habrá un McDonalds ahí (o su equivalente) y siempre ha sido así, ya que la cultura, con todas sus facetas, normalmente se acoge al entretenimiento, y como tal, el entretenimiento menos exigente hacia el consumidor siempre va a tener mayor cantidad de éxito, repito, en general, puesto que va a haber una mayor cantidad de gente que le exija menos al producto, que exija menos, que exija menos movimiento de lengua al tener que paladear. Es rentabilidad sensorial o como quieran llamarlo. Se llega cansado del trabajo, y se quiere disfrutar rápido y sin esfuerzos. Y antes eso me producía tristeza, pero ya no, ya simplemente lo veo como una faceta humana más, y luego recuerdo que en otros aspectos yo soy así. Soy inútil a la hora de programar la televisión. Y seguro que hay gente muy técnica y muy suya que se monta sus propias antenas y se monta sus arquitecturas riéndose del espectador medio que ve los canales habituales.

            De mí no, no suelo ver la tele.

            Pero sí de una mayoría importante. Así que sin pena tampoco, disfrutemos los que habitamos este nicho de lo que se nos presenta, paladeemos el producto “delicatessen”, sin esperar nunca que una mayoría aprecie lo que nosotros apreciamos, pues en otros aspectos somos nosotros los que preferimos pegarle al McPollo.

            Mi opinión, en todo caso, majos ;)

  • Ruber Eaglenest

    Yo últimamente aprecio más la cultura popular que el arte sublime. Estoy haciendo incapie en la importancia de cosas como R.E.Howard, la importancia de cosas como Conan, Indiana Jones, Los Goonies, Mazinger Z, etc. La cultura popular que nace de la necesidad de los productos comerciales tiene un impacto mucho mayor que el arte sublime, y por eso yo la idolatro.

    So, mi postura es, arte sublime? No busques en los rincones, o en las academias, Doom y Mario son de por sí son arte sublime. Lo que ha hecho falta es tiempo para colocarlos en el sitio que merecen.

    Como guinda os dejo un artículo mío sobre épica romántica y espada y brujería, para que tengáis en cuenta que los clásicos de hoy, fueron en su día saldo para alimentar al escritor hambriento. Más claro, la cultura popular con el tiempo se convierte en leyenda.

    http://interactivoruber.blogspot.com.es/2011/03/epica-romantica-el-bosque-mistico.html