12 de Diciembre, 2014

freeHostin
playGOTO
2014
Plataformas
Digital, solidario
playgoto.com/
freeHostin
Snacks – freeHostin
Snacks – freeHostin

El discreto encanto de los juegos artística y técnicamente sencillos es algo que no podemos evitar apreciar en indie-o-rama. Tampoco podemos evitar sentir una profunda admiración por Juegaterapia, una gente noble y desinteresada de la que se dice poco lo mucho que hacen por niños con cáncer, una labor que les honra y hace feliz a quien más lo necesita. Y, en siendo este humilde redactor quien les habla, la tercera pata del banco es la debilidad por los equipos pequeños y artesanales donde la pasión, más que el negocio, es la motivación principal del proyecto.

freeHostin es un videojuego realizado por playGOTO, un grupo de desarrolladores independientes que lleva tiempo jammeando por esos mundos del Emperador y que está formado por David Romero, Sergio Pericacho y David Colmenero. Estos intrépidos forajidos del pixelote y lo retro, que ya llevan un tiempo en lo indie, se embarcaron en un proyecto cuya pretensión era, como ellos mismos dicen, sacarse la espinita clavada de no haber podido colaborar con Juegaterapia. Lo que empezó siendo un pequeño banco de pruebas terminó siendo todo un juego para un montonazo de plataformas cuyos beneficios, basados en un modelo paga-lo-que-quieras, se repartirán con Juegaterapia a voluntad de cada usuario que lo compre en la web oficial. Pero además de los tres integrantes de playGOTO el juego cuenta con la colaboración de Isi Cano, que ha diseñado la portada, y sergeeo, compositor de la deliciosa música que acompaña las travesías de Hostin en busca de Hubstina, su damisela en apuros.

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«¿Y respecto al juego?», les oigo preguntar. Pues el juego es, como he dicho más arriba, retro y pixeloteado. Que sea retro no implica sólo una determinada sensibilidad artística, sino también una dificultad endiablada de las que te hace pasar del «vaya, he muerto de nuevo, qué contrariedad» al «este puto juego me ha vuelto a matar y estoy a dos muertes de ejecutar un rehén cada media hora» con una facilidad asombrosa. freeHostin es duro, sigue la tradición de aquellos juegos de micro-ordenadores (no hace falta que os levantéis, muchachos, vosotros sabéis quiénes sois) que castigaban los despistes como si fueran pecados mortales, de los que no te dejaban pasar ni una. Pero, pese a todo, freeHostin es justo: no engaña, juega con las cartas boca arriba y, tal vez por eso, el pique sea instantáneo. Porque si esta vez he muerto en un salto seguro que a la próxima paso de ese precipicio. Ese, y no otro, es el secreto de este tipo de juegos: saber picar al jugador. Por si fuera poco, para añadir más azúcar al pastel tenemos la oportunidad de iniciar el juego en modos de dificultad extra: pantalla oscurecida, sólo una vida, etc. Es la cuadratura del círculo de un juego retro, dominarlo tanto que te permites filigranas con la dificultad. De ahí nacieron los speedruns, sin ir más lejos.

Tras un aspecto voluntariamente sencillo, e incluso tal vez amateur, se esconde un plataformas sólido y bien diseñado que recuerda a los clásicos de NES (y no sólo por esa portada tan evocadora) y es una buena muestra del talento que hay en playGOTO y pueblos limítrofes. Así que hagan el favor de comprarlo y de pagar buen dinero por él, porque tanto los devs como Juegaterapia se merecen una recompensa por este juego lleno de amor y rejugabilidad.

Acerca de Alberto Mut


Programador, vocalista de un grupo de rock, devoto de la ciencia ficción y leal siervo del Emperador de la Humanidad, empleo mi tiempo en impedir que los Dioses Primigenios regresen a la Tierra, en escribir relatos de cifi militarista y en repasarles el lomo a los bichos de cualquier FPS old school que caiga en mis manos. TANSTAAFL

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