29 de marzo, 2013

Balance of Power 21st Century
Chris Crawford
2009
Simulación
Web
www.storytron.com

Balance of Power: 21st Century

Es 11 de septiembre de 2001: los terroristas de Al-Qaeda acaban de destruir el World Trade Center y matar a 3.000 estadounidenses. Se establece una meta: usted ha de conseguir que Afganistán tenga que entregar a Osama Bin Laden. Sus consejeros presentan un informe sobre Afganistán: su líder, el mulá Mohammed Omar, le tiene poca simpatía (tomamos el rol del presidente George Bush Jr., claro). Tiene poca influencia sobre él. ¿Qué va a hacer ahora, Presidente?

¿Que qué voy hacer? Por supuesto, presiono a Afganistán firmemente para que entregue a Bin Laden.

Mullah Mohammed Omar se niega a entregar a Bin Laden

A continuación se suceden una serie de contactos diplomáticos que logran el apoyo de Merkel, Blair y Sarkozy —y por tanto de toda la UE— hacia mi causa. Pero estos son insuficientes, Mohammed Omar sigue sin entregar a Bin Laden. Finalmente, cansado de tratar con la eterna vía diplomática, lo hago a la manera Americana: lanzo ataques aéreos sobre Afganistán.

Mullah Mohammed Omar de Afganistán consigue el apoyo de China, India, Japón, Israel, y Rusia y denuncian con fuerza mi lanzamiento de ataques aéreos contra Afganistán.

El resto de países me reprueban, pero midiendo mucho sus palabras.

Un grupo terrorista ha envenenado el suministro de agua de Los Ángeles, el Congreso aprueba una resolución para reprender con severidad.

Corea del Norte promueve una propuesta de censura contra EE.UU.

Mientras, en casa, mis repetidos fracasos han causado que mi nivel de aprobación caiga hasta los 20 puntos. Avergonzado por la protesta pública en mi contra, decido renunciar a mi cargo. Seré reemplazado por un líder carismático joven que propone llevar a la nación en una dirección completamente diferente.«

Jugando a Risk (Hasbro, 1957) hemos tratado de controlar y conquistar el territorio, es lo habitual en los juegos de guerra. Para mí, es inédito un juego donde las decisiones a tomar son diplomáticas.

Balance of Power 21st Century es un storyworld, un mundo simulado dentro del sistema de narrativa interactiva diseñado por Chris Crawford llamado Storytron. En el storyworld está habitado por actores que, controlados por IAs, simulan tenerte respeto, antipatía, odio, y toman decisiones congruentes al contexto y al desarrollo de las acciones de los demás. En el caso de este juego, los actores están concretados en países, dando forma al panorama mundial posterior al 11-S.

Es divertido ver como los distintos países responden a los actos más disparatados o atroces que podamos cometer, y es increíble la precisión del carácter de los actores en juego. Así mismo es realmente interesante intentar aplicar distintas políticas de gobierno en situación de conflicto ya conocidas y tomadas de la vida real. En la práctica, estamos hablando que puedes construir tu propia ucronía. Para los fans del género y de libros como El hombre en el castillo (1962, Putnam) de Philip K. Dick, o Hitler Victorioso (1986) de Gregory Benford, la interactividad brinda la oportunidad de ser actor en mitad de importantes acontecimientos, y así poder cambiar la historia reciente. ¿Que haría Obama, si fuera el presidente responsable ante el ataque? ¿Qué hubiese hecho Keneddy? ¿Y tú? ¿Querrás ser un pacificador? ¿Desatar una guerra con el apoyo del máximo número de países de la ONU? ¿O en cambio te meterás en una guerra ilegal con el apoyo de AznarEste es el poder de los videojuegos como arte.

El potencial narrativo del sistema es enorme, y sería muy interesante de ver en otro tipo de mundos, piensa en novela romántica clásica como Orgullo y Prejuicio (T. Egerton, 1813) de Jane Austin o novelas dickensianas (Casa Desolada). Pero fue un absoluto fracaso. Tanto el sistema, como el juego destinado a demostrar su potencial, pasaron sin pena ni gloria en su día, y otros storyworlds prometidos nunca acabaron por llegar.

Y es que divertido a secas no es suficiente. Pues a pesar de ese potencial narrativo interactivo, la estética y literatura resultantes generadas proceduralmente por el juego —fruto de lo que yo llamo un literaturizador automático— eran decepcionantes, y a los ejemplos de textos extraídos del juego me remito: no satisfacen nuestro paladar literario. Además, en palabras del propio Chris, «That didn’t work, because the subject matter was insufficiently dramatic». «No funcionó porque el tema entre manos no era lo suficientemente dramático»). El tema estaba tratado con cierta distancia y humor, lo cual hace que la corta distancia en otras formas de entretenimiento procedural, tales como un roguelike cualquiera, sean mucho más divertidas y sacien más al jugador.

Balance of Power 21st Century es un experimento interesante pero fracasado que, de momento, no podrás jugar. No en vano a finales del 2010, Chris Crawford casi pensó en matar a su criatura, aunque posteriormente decidió seguir luchando, y de momento, tanto la web como el sistema Storytron están de remodelación, buscando un storyworld de corte más épico e inmersivo.

Acerca de Ruber Eaglenest


Es diseñador de videojuegos, co-fundador de la compañía familiar Wingless Little People. Editor de Indie-o-rama, crítico, escritor, y entrevistador, además es autor de Ficción Interactiva (o Aventuras Conversacionales) y teórico del medio, donde es conocido como El Clérigo Urbatain. En sus ratos libres es arqueólogo de mundos video-lúdicos virtuales.

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