22 de octubre, 2014
5×5 – Madrid Games Week

Me parte el alma seguir la tradición de esta santa casa. Para empezar, porque odio las tradiciones. Tras las tradiciones se esconde la mayor excusa para hacer cosas y no pensar mucho en por qué se hacen. Por ejemplo, aquí tenemos la tradición de hacer combos con cinco juegos temáticamente similares. Por ser muy cortos o por ser muy frenéticos, eso da igual. En esta ocasión, toca los juegos de la pasada Madrid Games Week.

Otro motivo por el cual me parte el alma seguir la tradición es, precisamente, escoger tan solo cinco juegos. Si el año pasado los desarrolladores españoles estaban hacinados en una esquina de la feria, compartiendo mesa entre dos o tres estudios, este año la explosión ha sido enorme. Una gran explanada daba la bienvenida al asistente. A un lado, aquellos estudios bajo el amparo de Made in Spain Games. A otro lado, la gran etiqueta de la Game Lab como bandera de navío. No faltaba también el stand de la ESNE (Escuela Universitaria de Diseño, Innovación y Tecnología). En total, medio centenar o más de puestos donde poder probar juegos en todo tipo de fases de desarrollo y poder charlar con sus responsables. Me parte el alma elegir, pero esto son los cinco que más me han gustado. Mañana os digo otros.

Hassle Heart (Santa Clara Games)

He aquí una idea interesante para los metros petados de gente en hora punta: ser un robot que, incapaz de sobrevivir con su batería, necesita arrancar corazones para usarlos como combustible y así sobrevivir. Los corazones no se acumulan y sustituir uno por otro te dará tan solo la ventaja de cambiar una pila gastada por otra nueva. Además, no todos los corazones valen lo mismo (¿debatimos esta idea ademócrata de que no todos contamos con los mismos puntos?): el de un yonqui, por su mala vida, no rellena la vida de la misma forma que el de un policía o un hipster.

Hassle Heart es frenético y no da tregua. Debemos recoger cajas con interrogantes, al más puro estilo Mario Kart, para dejar regalitos a los transeúntes con los que se entretienen y, distraídos, poder arrancarles el corazón. Una vez arrancado, podemos cogerlo inmediatamente o dejarlos durante un breve periodo de tiempo, hasta que desaparecen. La estrategia, cuando nuestra vida anda escasa, es fundamental. También nuestra rapidez y, por supuesto, que el juego sea generoso. El azar es importante.

Podéis probarlo ya mismo mediante la tienda Humble o votar por él en Steam Greenlight para comprarlo más adelante con un bonito DRM y sin el 30% de descuento.

Hassle Heart

 

Ghost ‘n DJs (Dr. Kucho! Games)

Decíamos el otro día que, a veces, la estética retro no se debe a una moda o a una nostalgia, sino a las herramientas que el creador tenía a mano. Bueno, esto es un ejemplo opuesto. Aquí hay una medida y muy calculada recreación del pasado. De ese pasado que supone Ghost ‘n Goblins. Mezclado con una buena dosis de realidad actual. Debemos luchar contra la tontería en la música actual. ¿Qué mejor forma de hacerlo que en un juego donde se nos remite al pasado para repensar nuestro presente? Deberemos disparar casetes, vinilos, CDs y USBs a versiones malvadas de David Gueta, reconvertido en Devil Gueta, o Steve Aoki, aquí llamado Steve Sushi.

Sin embargo, la mirada al pasado es, en el aspecto gráfico, tan solo superficial. No hay píxeles gordos ni un gran trabajo de pixel art. Es, tan solo, una simulación de cómo se veían esos juegos. No pretende conseguir que huela a antiguo. Ya desde el comienzo nos está indicando toda la verdad actual que se esconde tras la estética. Esto no le resta diversión, sino que las calculadas invasiones de enemigos, casi constantes, lo convierten en un reto divertido.

El día que lo probé me dijeron que acababa de salir la campaña de Kickstarter. Vamos, que podéis poner la pasta ya mismo y jugarlo en un tiempo brevísimo. También votar por él en Steam Greenlight. Todo ventajas.

Ghost ‘n DJs

Heart&Slash (AHeartFulOfGames)

Había hablado Ruber de este en un Diario del Desarrollador. Se le olvidó decir, quizá no lo sabía, que era de un estudio español. O puede que sean unos extranjeros con un dominio nativo del castellano. Pero me dio más la primera impresión cuando hablé con ellos. Se podría leer lo escrito allí, que define bastante bien de qué va el tema. Pero tengo ganas de contaros que todo lo prometido («robots que dan ostias como palmeras de chocolate») se cumple a la perfección. Una estética preciosa que llamó mi atención casi que desde el otro lado de la nave se acompaña de unas hostias bien ligeras y con ese toque de hack ‘n’ slash rápido y eléctrico.

Además, por si hay algún miedo de que se haga repetitivo, el toque roguelike hará, seguramente, que tardemos en cansarnos de los escenarios y sus enemigos. Aunque, bueno, si te cansas de repartir hostias con un robot que puede conseguir un trabuco de un solo disparo, unos guantes de boxeo para repartir a puño cerrado o un martillo gordo con pinchos, el problema es tuyo. Y esa habilidad para detener el tiempo si esquivamos en el momento justo a los enemigos que recuerda a… sí, Bayonetta.

Puedes conseguir Heart&Slash en Steam. Aun se encuentra en desarrollo, así que el acceso anticipado es una oportunidad estupenda para ayudar al estudio a acabar el juego y hacerlo aun mejor de lo que ya es.

Heart&Slash

Super Rocket Shootout (Oddly Shaped Pixels)

A medio camino entre Gun Monkeys y Smash Bros (quizá el Brawl), nos encontramos con cuatro hombres con pasamontañas y grandes armas de fuego liándose a tiros en todo tipo de entornos. Super Rocket Shootout parece ese juego que necesitas para volver a jugar con tus amigos en local (junto a Broforce) y recuperar los viejos odios porque uno es mejor y hay otro que no sabe perder. La premisa, además, es igual de hilarante: cuatro ladrones con problemas para controlar su ira acaban de forma inevitable en un tiroteo constante entre ellos.

Los objetos y las trampas están a la orden del día, así como el manejo simple que se complica según en la situación en la que te encuentres. El disparo, el disparo especial, la burbuja defensiva, pulsar el botón de salto dos veces para usar una especie de jetpack. Y la locura consecuente. La grandeza de lo indie, que no hemos hablado de ello aun, radica aquí: Super Rocket Shootout ha sido y está siendo creado tan solo por una persona y dos gatos. ¡Y los gatos ni siquiera saben programar!

Puedes probar la demo en su página principal (y si es lo visto en esta MGW, quieres probarlo, de verdad) que aun no cuenta con un modo on-line, pero poco le falta. Y si te sientes generoso, siempre puedes donar como si fueses un ricachón.

Super Rocket Shootout

Fleish & Cherry in «Crazy Hotel» (Red Little House Studios)

¿Qué pasa cuando secuestran al protagonista central en todos los cortos animados de los años 30? Que su novia tiene que ir a rescatarlo. Fleish & Cherry in “Crazy Hotel” mezcla los puzles con la aventura gráfica de una forma más que solvente, todo gracias a una estética, un guión y unos personajes maravillosos. Ese look de dibujo animado años 30 mezclando la problemática de que, esta vez, el héroe de la historia es Cherry, la novia que nadie conoce porque solo aparece al principio de los cortos para ser secuestrada, hace de Crazy Hotel una propuesta novedosa (mucho mejor llevada que el Super Princess Peach de Nintendo, de verdad) y divertida, gracias también a lo ácido de sus diálogos y la falta de ayudas en sus mecánicas.

Quizá una falta de tutoriales a lo largo del juego se vuelve una frustración para el jugador nada más comenzar. Pero una vez comprendido que caminamos sobre un camino bastante clásico, el juego se convierte en una experiencia más llevadera. No porque sea fácil, no tiene pinta de ser el caso, sino por lo seguro que estamos ante lo ya conocido. Este gusto a añejo choca frontalmente contra la representación del protagonista femenino no ya en el videojuego, sino en toda la ficción audiovisual del último siglo. Aquí puesta en evidencia y analizada por unos secundarios que desprecian a Cherry por ser un mero mcguffin en las historias de Fleish.

No podrás jugar a Fleish & Cherry in “Crazy Hotel” hasta saben solo los desarrolladores cuándo. Pero si te gustan el tráiler, puedes darles un donativo, ya que estás por la labor.

Fleish & Cherry in «Crazy Hotel»

Acerca de Diego Freire


Pequeño burgués posmoderno, cuyos placeres poco culpables son las películas de hostias con machos alfa, las novelas pulp con mujeres ligeras de ropa y quedarse en casa mientras la gente va a conciertos. Podéis leer más desvaríos del muchacho en su portfolio.

1 comentario