10 de Mayo, 2013
Artículo indiespensable
Indiespensable
Jim Guthrie, la luz al final de la caverna
Jim Guthrie, la luz al final de la caverna

Qué vamos a decir de Sword & Sworcery EP (Capybara Games, 2011) que no sepamos ya, o que no se haya comentado por activa y por pasiva en decenas de páginas laudatorias de lo indie. Se trata de un título que no sólo nos habla de aquellos tiempos anhelados de píxeles y fantasía épica; también nos trae de vuelta un sonido muy peculiar, el que encerraban los vinilos y las cintas de casete, de la mano de un señor bigotudo llamado Jim Guthrie.

Guthrie no es un recién llegado al mundo de la música, como podemos descubrir con un poquillo de espeleología online. Desde 1995 lo tenemos toqueteando cuerdas y teclas, moviéndose dentro de todo lo que permite ese amplio terreno denominado folk. Un género del que saben bastante, además, en la escena canadiense, de donde procede y que tantos cantautores ha suministrado a la música indie. No vamos a dar un repaso ahora a toda su discografía, gran parte de la cual puede escucharse en su perfil de Bandcamp, pero sí es interesante señalar que su relación con el mundo del videojuego tiene sus raíces antes de lo que cabe pensar: desde 2002 comenzó a incluir sonidos electrónicos en su música utilizando el MTV Music Generator de PlayStation. Algo que puede advertirse, por ejemplo, en su álbum Morning Noon Night, del mismo año.

Dos son los bandas sonoras con los que ha adquirido reconocimiento entre los jugadores: la del citado Superbrothers: Sword & Sworcery EP y la de Indie Game: The Movie (Lisanne Pajot y James Swirsky, 2012). Y aunque ambas se sitúan en creaciones con una intención muy diferente, lo cierto es que una escucha seguida nos revela una relación entre ambas que va más allá de la temática. Si en Superbrothers: Sword & Sworcery EP los caminos sonoros nos llevan al descubrimiento de ese mundo mítico, en Indie Game: The Movie la música nos transporta justo al otro extremo, a la otra orilla. A la consecución del logro tras el largo camino, a ese momento en que la luz se vislumbra a la salida de la caverna.

La épica es la nota predominante en la banda sonora de Superbrothers: Sword & Sworcery EP, aunque sin ese componente de grandilocuencia que solemos asociar a dicho término. No nos olvidemos de la propuesta del juego: un viaje intimista, un trasvase entre realidades. Así, nos encontramos que a partir de ese comienzo del viaje que nos marcan los acordes vibrantes de «Dark Flute», otros temas como «The Cloud», el emblemático «The Ballad of the Space Babies» o «The Maelstrom» nos llevan por el misterio de la aventura, evocando esos bosques silenciosos, esos lagos que relucen a la luz de la luna.

Pero la meta del viaje, incluso de un viaje del héroe tan peculiar como el que nos propone el juego de Capybara, es el descubrimiento final, el éxito en una empresa que cambie las vidas para siempre, ya sea a nivel individual o colectivo. Y eso es precisamente lo que nos muestra Indie Game: The Movie: el esfuerzo de un puñado de soñadores, cada uno desde su perspectiva, cada uno con sus neuras, filias y fobias. Tal vez no encontremos un paralelismo evidente entre las personalidades de los miembros del Team Meat y ese señor tan controvertido que es Phil Fish, pero no cabe duda de que en la película la música los guía a todos por un mismo sendero. La esperanza se ve retratada en esas notas más limpias que se repiten a lo largo del álbum y se nos presentan en el primer corte, «Maybe You’ll Get Some, Maybe You Won’t». Hay un tono optimista reflejado en todas las pistas que invita a salir de la caverna; son el claro en ese bosque oscuro por el que nos hemos paseado en Superbrothers: Sword & Sworcery EP.

Nuestro objetivo se plantea al alcance de la mano, a merced de golpes de tecla y líneas de código nacidas en la madrugada. Asistimos a la realización de los sueños de infancia de los autores, a ese redescubrimiento de sí mismos que cristaliza en la forma de sus juegos, y también la música, luminosa en todo momento, acompaña durante ese crecimiento interno. Supone la culminación del viaje épico, no cabe duda, aunque a otro nivel. Y qué mejor manera de comprobarlo, y ya de paso levantarnos el ánimo, que con ese apoteósico «Big Win».

¿Qué más nos podemos encontrar dentro de la producción de Guthrie? No hay más que echar un ojo a sus pintas de George Harrison redimido para darnos cuenta de que lo que le gusta es la experimentación. En Now, More Than Ever (2003) nos topamos con una mezcla que podría remitirnos precisamente a ese rock setentero, que toma retazos de aquí y allá, asomándose a otras culturas sonoras; en «Corporeal», lanzado para el Soundshapes (Queasy Games, 2012) de PlayStation Vita, probó con un toque más industrial, de ritmos minimalistas. Y el álbum que aparecerá en breve, Takes Time (que puede escucharse por aquí en streaming) cuenta con una presencia vocal mucho mayor que cualquiera de los anteriores. No parece que el hombre se aburra, desde luego.

Acerca de Scullywen


Una especie de bundle friki con patas: videojuegos, rol, juegos de mesa con muchas piececitas de colores, ciencia ficción y fantasía a tutiplén, cómics, series de esas que no tienen audiencia y pueblan los sueños húmedos de Joss Whedon... También escribo cosas, y a veces lo hago con las manos. Y con un gato encima del teclado.

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