04 de abril, 2013
Artículo indiespensable
Indiespensable
Vive L’Indépendance!
Vive L’Indépendance!

Razón no les faltaba, aunque me hizo gracia este tweet que escribieron nuestros compañeros de Akihabara Blues, en el marco de la Game Developers Conference 2013: «Los indies de calidad llegan a Vita y PS3».

«Los indies de calidad», declaran, porque también existen los indie de baja calidad, los indie indies, aquellos que se escondían entre carpetas de contenido shareware que regalaba la revista mal vendida de turno —pero que a día de hoy es una de las pocas que siguen en el escaparate del kiosko—.

El mundo del juego independiente está repleto de bugs. Debatía con mi compañero Eduardo sobre qué es el juego independiente; la línea en ocasiones es difusa y algunos lo acuñan como independiente para presumir de juego. Si un desarrollador independiente es aquel que cumple las normas que él mismo se ha impuesto, o en definitiva, que no tiene un editor que le obligue a algo o que le imponga una fecha máxima, FEZ no es independiente. El amigo emo Phil Fish vivía gracias a Microsoft y a la exclusividad de su plataforma.

Gracias precisamente a esos juegos se da que la web del godzilla azul —con cariño— tilde de «indies de calidad» a los desarrolladores independientes que están en el punto de vista del mercado mainstream, y hasta incluso son portada o principales protagonistas de artículos de críticos; sin embargo son el perfecto caballo de Troya que erróneamente mezclará juegos distribuidos por una compañía ya establecida y títulos alternativos en el mismo saco, y con ello perjudicar a una cultura que lleva años en un mercado hecho y creado por ellos y por la libertad de la mente creativa.

Pero es en este momento cuando la anarquía de la independencia debería de estrecharse y marcar unas normas que identifiquen a la marca, siempre y cuando los desarrolladores quieran alejar a unos mercados que en ocasiones prevalecen el beneficio económico que la calidad del producto. Y del mismo modo hoy y ahora los críticos deberíamos de establecer unos límites para separar el buen trigo y no caer en estratagemas mercantiles, porque cuando el sistema del juego independiente cobra tanto valor, son muchos los que quieren aprovecharse y la sobreexplotación acabará con esta maravillosa edad dorada que estamos disfrutando.

Los videojuegos independientes juegan con la dificultad no solo de crear un buen título que destaque entre muchísimos más competidores con respecto a su alternativa mainstream —cualquiera puede desarrollar un juego— sino que además deben de planificar la estrategia de marketing e invertir su escasa economía en ella, arriesgándose a perderlo todo (porque en ocasiones no todo sale como los protagonistas del documental Indie Game: The Movie). Considero una falta de respeto la de aquellos que quieren aprovecharse de la situación publicando títulos, ocultando su posición real y utilizando herramientas necesarias y en ocasiones vitales para el desarrollo del título indie —como puede ser el propio Kickstarter entre otros— y que desgraciadamente estos aprovechados han acabado engullendo, como lo harán con la fama del juego alternativo.

Acerca de Alex Súbaru


Pretende entender los videojuegos pero se olvida de lo primordial, disfrutarlos. Le atrae lo diferente, lo vanguardista, pero sobre todo el reto. Su consejo: No te creas nada. ¡Síguele en Twitter!

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