22 de enero, 2013

To The Moon Original Soundtrack
Kan R. Gao feat. Laura Shigihara
2012
Banda sonora
Formato digital
freebirdgames.bandcamp.com/album/to-the-moon-ost
To The Moon Original Soundtrack
To the Moon Soundtrack
To the Moon Soundtrack

Hay que reconocer que aunque en la actualidad los juegos cuentan con bandas sonoras cada vez más espectaculares, nos encontramos con una cierta escasez en cuanto a variedad u originalidad. Nuestros oídos se llenan de grandes producciones orquestales, con temas épicos y de gran sonoridad… ¿pero dónde está la esencia de todo eso? ¿Qué transmiten alguno de esos trabajos más allá de las simple escucha durante las imágenes que acompaña? Muy a nuestro pesar, la mayoría no pasan de ser algo meramente estético. Por fortuna, este nuevo universo catalogado como indie se está encargando de recordarnos cómo hay que trabajar en esto de componer para videojuegos. To The Moon es una clara muestra de ello.

Pasemos a dar una receta infalible para disfrutar de una buena banda sonora. Podríamos considerarlo el «método científico» a utilizar para evaluar un trabajo de este tipo y, como no, lo vamos a aplicar sobre el trabajo de Kan R. Gao. En primer lugar, procederemos a realizar una escucha del trabajo en cuestión sin la experiencia de haber probado el juego del que procede. Así pues, podemos captar las primeras sensaciones producidas sin el menor prejuicio: melodías a piano con cierto tono infantil, minimalismo, reminiscencias de Elfman, notas en unos aparentes tonos de grises, composición sencilla y quizás algo vacía… Podemos incluso hacer el ejercicio mental de intentar visualizar la situación en la que se desarrollan los diferentes temas que vamos escuchando. Nos daremos cuenta entonces que To the Moon no es una banda sonora demasiado corriente, ya que este paso se torna algo complicado en la mayoría de las ocasiones.

Tras sacar nuestras primeras conclusiones y haber hecho buena anotación mental de cada una de ellas, procederemos con el siguiente punto, que no es otro que realizar la escucha in game. Rápidamente nos percatamos que esas grisáceas notas se llenan de color, más o menos intenso según la escena que estemos presenciando. Los vacíos se completan, dando forma al mensaje que no terminábamos de captar al principio. Todo cobra sentido y la música se introduce dentro de ti de forma que ya no es posible separarla de las sensaciones que nos está transmitiendo en esos momentos. Todas nuestras prematuras conclusiones, rectificadas o corroboradas, quedan grabadas a fuego con la experiencia. Podríamos decir, traicionando momentáneamente este inicial espíritu científico, que este punto es pura magia. De esta forma llegamos al último paso, el cual se convierte en una trivialidad. Volvemos a la escucha aislada y nos damos cuenta que esa magia no desaparece tras dejar de jugar. Hemos hecho que esas frías notas cobren vida para siempre y esto se pondrá de manifiesto cada vez que nos pongamos frente a esta banda sonora, transmitiéndonos esas sensaciones de tristeza y melancolía o temor que inundan el tiempo de escucha. Esto es auténtica música, y nunca debería dejar de serlo. Esto es To the Moon.

Y este es el mérito de un trabajo aparentemente simple. Da igual las veces que la escuches, siempre llega a lo más profundo de tu ser, convirtiéndose por ello en una gran obra. Por encima de otros trabajos para juegos más conocidos, en los que tan solo se busca ocupar un espacio (el sonoro) de la forma más rápida y efectiva, Kan R. Gao nos da una lección recordándonos que no hacen falta grandes medios para elaborar un buen trabajo, ya que no es ahí donde se encuentra la auténtica esencia de una banda sonora en este mundo del videojuego, un aspecto bastante olvidado en estos tiempos.

Por supuesto no se trata un trabajo perfecto, un hecho que quizás este sujeto a la subjetividad en un grado demasiado elevado, aunque sí que podríamos acusar al compositor de hacer trampas, ya que al ser también el creador del juego, parte con ventaja a la hora de desarrollar melodías que expresen justo lo que la historia requiere, lo que con toda seguridad ha facilitado mucho su trabajo en la composición. Un punto quizás algo más sangrante para mi gusto es el tema interpretado por Laura Shigihara, «Everything’s alright», el cual, rompe con el clima creado durante el resto de la obra. Aún así es un aspecto de escasa importancia en comparación con el grandísimo paisaje sonoro de este trabajo a la hora de transmitir sensaciones.

Pocas conclusiones puedo mencionar que exalten más aún esta banda sonora. Sí debo admitir estar escuchando la obra al mismo tiempo que escribo estas líneas y no puedo evitar notar que las mismas se impregnan de esa esencia que desprende To The Moon por los cuatro costados. Pura magia.

Acerca de Locke


Eterno nostálgico, siempre a la búsqueda de nuevas sensaciones. Sígueme en Twitter... o quizás no.

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